Demanda contra el alguacil Arpaio por el uso de perfiles raciales contra los latinos en el Condado de Maricopa (7/16/2008)
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PHOENIX - El día de hoy, cinco individuos y Somos América, una coalición de
latinos de la comunidad, demandaron al alguacil del Condado de Maricopa, Joe
Arpaio, a la Oficina del Alguacil del Condado de Maricopa (MCSO, por sus siglas
en inglés) y al Condado de Maricopa, con la acusación de que los miembros de su
organización eran obligados a detenerse y luego maltratados por las fuerzas del
orden público debido a que eran latinos. La demanda de acción de clase, la cual
se sustenta en una denuncia hecha el pasado mes de diciembre, se encuentra ante
el Tribunal de Distrito del fuero federal en Arizona.
La denuncia enmendada se archivó por parte de la Unión de Libertades Civiles
de los EE.UU. (American Civil Liberties Union, o ACLU, por sus siglas en
inglés), la ACLU de Arizona, el Fondo Mexicano Americano para la Educación y
Defensa Legal (MALDEF, por sus siglas en inglés), y los abogados que encabezan
el caso, Steptoe & Johnson LLP. La demanda alega que las políticas y
prácticas de Arpaio y el condado son discriminatorias y quebrantan ilegalmente
la Cuarta y Quinta enmiendas de la Constitución de los EE.UU., el Título VI de
la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Constitución de Arizona.
"En este país valoramos la justicia y la equidad. No tiene nada de justo o
equitativo que alguaciles armados obliguen a la gente a detenerse al transitar y
a tratarlos de manera diferente debido al color de su piel, " afirma el Director
de Asuntos Jurídicos de la ACLU de Arizona, Dan Pochoda. "El Alguacil Arpaio no
tiene el derecho de usar perfiles raciales por el hecho que tengan aspecto
latino, independientemente de su condición migratoria. Su trabajo es hacer
cumplir la ley, no violar las garantías constitucionales de la gente."
El Alguacil Arpaio no ha intentado ocultar el hecho que el cree que la
apariencia física por sí sola es suficiente para obligar a la gente a detenerse
e interrogarla, independientemente de su condición migratoria. Arpaio también ha
hecho alarde del hecho que él ha instruido a sus oficiales a seleccionar a las
personas, si tienen la percepción de que son latinos, en las llamadas redadas de
supresión del crimen ("crime suppresion sweeps") en barrios latinos y en zonas
donde los latinos trabajan como jornaleros.
El uso desenfrenado de los perfiles raciales por parte de la MCSO ha generado
una cultura del miedo en el Condado de Maricopa. Los latinos en la comunidad
tienen buenos motivos para preocuparse de que una salida al supermercado o al
trabajo pudiera acabar en una interrogación por parte de oficiales armados al
lado del camino, y su posible encarcelamiento en la cárcel del condado.
Un demandante incluido en la demanda de la coalición, Manuel Nieto, ciudadano
estadounidense, fue obligado a detenerse y arrestado en frente de el taller
mecánico de su familia cuando la policía oyó que estaba escuchando música en
español.
"Fue muy humillante ser esposado frente al negocio de mi familia, en frente
de mis clientes y vecinos," expresó Nieto. "No es un delito ser latino ni
escuchar una estación de radio en español, pero uno no lo sabría por la forma en
que el alguacil Joe y su partida tratan a la gente."
David J. Bodney, uno de los abogados del despacho Steptoe & Johnson LLP,
afirmó: "A manos del alguacil, un clima de temor y hostilidad se ha extendido
por todo el valle. Se requiere valor y dedicación para que estos demandantes
individuales se hayan decidido a hablar en el nombre de la justicia equitativa
bajo la ley, para poner un alto a este trato discriminatoriocon el cual viven
todos aquí."
Tanto los residentes como los funcionarios del Condado de Maricopa se han
quejado que la conducta del alguacil y su personal se exceden por mucho de la
autoridad judicial de MCSO y con demasiada frecuencia resulta en el
hostigamiento de los latinos. Muchos se quejan de que la obsesión del alguacil
con hacer cumplir las leyes federales de inmigración ha sido a expensas del
enjuiciamiento de los delitos que verdaderamente son graves.
El alcalde de Phoenix, Phil Gordon, ha denunciado al alguacil, y el mes de
abril pasado, después de una serie de redadas por parte de la MCSO en el poblado
de Guadalupe, Gordon formalmente solicitó al Procurador de los EE.UU., Michael
Mukasey, que iniciará una investigación por medio del Departamento de Justicia
en torno a "el hostigamiento discriminatorio, las paradas indebidas de
vehículos, los cateos y los arrestos" que efectuaban el alguacil Arpaio y el
MCSO entre las personas de origen latino en el Condado de Maricopa. Gordon
también declaró públicamente que las redadas estaban interfiriendo con la labor
de los policías vestidos de civil y de agentes federales.
"La policía no debe dedicarse a servir de agentes de inmigración, pues al
hacerlo arriesgan la seguridad de todos," destacó Kristina Campbell, abogada de
MALDEF. "En el Condado de Maricopa, así como en otras partes del mundo, cuando
la policía local trata de asumir el cargo de los agentes de inmigración, los
inmigrantes y sus familias con frecuencia reciben el mensaje de que deben
sentirse temerosos de hacerse escuchar si son víctimas o testigos de un delito."
El aumento en los intentos de la policía local por involucrarse en el
cumplimiento de las leyes federales de inmigración ha venido acompañado de un
aumento en el número de quejas sobre el uso de perfiles raciales en todo el
país.
"Conforme aumentan las acusaciones de discriminación, el alguacil Arpaio sólo
se ha aferrado más, y el gobierno federal hasta la fecha no ha hecho nada para
controlarlo," explicó Robin Goldfaden, abogada principal del Proyecto de los
Derechos de los Inmigrantes de la ACLU. "Desafortunadamente, la intervención de
los tribunales es necesaria para que se haga respetar la Constitución."
Los abogados del caso, Ortega Melendres, et al. v. Arpaio, et al., incluyen a
Goldfaden y Mónica M. Ramírez del Proyecto de los Derechos de los Inmigrantes de
la ACLU; Pochoda de la ACLU de Arizona; Campbell y Nancy Ramírez de MALDEF; y
Bodney, Peter Kozinets, Karen Hartman-Tellez e Isaac Hernández de Steptoe &
Johnson LLP.
La denuncia se encuentra en línea en: www.aclu.org/immigrants/gen/35998lgl20080716.html
La carta del alcalde Gordon al Procurador General Mukasey se encuentra en
línea en: www.aclu.org/immigrants/gen/35981res20080404.html
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